
Windows 11 ha traído consigo una interfaz de usuario renovada, y una de las características más populares es la opción de activar el modo oscuro. Este modo no solo es agradable a la vista, especialmente en entornos con poca luz, sino que también puede reducir la fatiga visual y, en algunos casos, ahorrar energía en pantallas OLED. En las versiones más recientes, Microsoft ha apostado por una experiencia visual coherente y personalizable, permitiendo que el modo oscuro se extienda a prácticamente todos los elementos del sistema.
La activación del modo oscuro en Windows 11 es un proceso sencillo, pero algunas personas pueden encontrar confuso cómo aplicarlo de manera consistente a todas las aplicaciones y al sistema operativo en su totalidad. A menudo, los usuarios solo logran activar el modo oscuro en algunas áreas, dejando otras con el tema claro por defecto. Este artículo te guiará paso a paso para asegurar que disfrutes de una experiencia completamente oscura en tu sistema operativo.
Método 1: A través de la Configuración de Personalización
El método más común y directo para activar el modo oscuro es a través de la aplicación de Configuración. Este enfoque te permite controlar tanto el modo del sistema Windows como la configuración de las aplicaciones. Para comenzar, abre la aplicación Configuración, la cual puedes encontrar en el menú Inicio o buscando directamente en la barra de tareas. Un ajuste bien configurado optimiza la experiencia visual.
Dentro de la aplicación Configuración, dirígete a la sección “Personalización”. Aquí encontrarás varias opciones para ajustar la apariencia de Windows. Selecciona “Colores” en el menú de la izquierda. Este apartado es tu centro de control para la apariencia visual, incluyendo el modo claro, el modo oscuro y opciones de acento.
Una vez en la sección de «Colores», busca el menú desplegable “Elige tu modo”. Selecciona la opción “Oscuro” para activar el modo oscuro en todo el sistema. Windows aplicará el modo oscuro a la interfaz del sistema, las aplicaciones compatibles y los elementos de Windows. Puedes personalizar aún más la experiencia seleccionando un color de acento que se complemente con el tema oscuro.
Método 2: Utilizando el Editor del Registro
Si prefieres un enfoque más técnico o necesitas automatizar la configuración, puedes activar el modo oscuro a través del Editor del Registro. Ten en cuenta que modificar el registro puede ser riesgoso si no se realiza correctamente, así que sigue estos pasos con cuidado y crea una copia de seguridad del registro antes de comenzar. El registro es el corazón del sistema operativo.
Para abrir el Editor del Registro, presiona la tecla de Windows + R, escribe “regedit” y presiona Enter. Navega hasta la siguiente clave: HKEY_CURRENT_USERSoftwareMicrosoftWindowsCurrentVersionThemesPersonalize. En el panel derecho, busca o crea un nuevo valor DWORD (32 bits) llamado “AppsUseLightTheme”. Si ya existe, modifícalo. La modificación requiere precisión.
Ahora, modifica el valor de “AppsUseLightTheme” a 0 para forzar el modo oscuro en las aplicaciones. Luego, navega hasta la siguiente clave: HKEY_LOCAL_MACHINESOFTWAREMicrosoftWindowsCurrentVersionThemesPersonalize. Repite el proceso, buscando o creando y modificando el valor «AppsUseLightTheme» a 0 también. Reinicia tu computadora para que los cambios se apliquen.
Método 3: A través de la Configuración Rápida
Windows 11 incluye un panel de Configuración Rápida al que puedes acceder haciendo clic en los iconos de Wi-Fi, volumen o batería en la barra de tareas. Este panel te permite acceder rápidamente a configuraciones comunes, incluyendo el modo oscuro. El acceso rápido a funciones esenciales mejora la usabilidad.
Haz clic en el icono de Configuración Rápida en la barra de tareas. En el panel que aparece, busca la opción de “Modo oscuro”. Si no la ves directamente, haz clic en el icono de lápiz (“Editar acciones rápidas”) y asegúrate de que la opción “Modo oscuro” esté activada. Personaliza las acciones rápidas para tener las opciones que más usas a mano.
Haz clic en el botón “Modo oscuro” para alternar entre el modo claro y el modo oscuro. Este método es ideal para cambiar rápidamente entre los dos modos según tus preferencias o la hora del día. Recuerda que este método afecta tanto al sistema operativo como a las aplicaciones compatibles.
Solución de Problemas: Aplicaciones que no se actualizan

A veces, algunas aplicaciones pueden no actualizarse automáticamente al modo oscuro incluso después de haber activado el modo oscuro en el sistema. Esto puede deberse a que algunas aplicaciones tienen su propia configuración de tema independiente. Identificar la causa es el primer paso para solucionar cualquier problema.
En estos casos, abre la configuración de la aplicación específica y busca una opción relacionada con el tema o la apariencia. A menudo, encontrarás una opción para seleccionar el tema claro o oscuro, o para «seguir el tema del sistema». Asegúrate de que la aplicación esté configurada para usar el tema del sistema. Algunas aplicaciones requieren reinicio para reflejar los cambios.
Si la aplicación no ofrece ninguna opción de tema, intenta reiniciar la aplicación o incluso reiniciar tu computadora. En algunos casos, la actualización de la aplicación a la última versión puede solucionar el problema. Además, verifica si existen parches de compatibilidad disponibles para esa aplicación en particular.
Consideraciones Adicionales y Consejos
Es importante tener en cuenta que el modo oscuro puede no ser compatible con todas las aplicaciones. Algunas aplicaciones más antiguas o menos actualizadas pueden no tener soporte para el modo oscuro y seguir apareciendo con el tema claro. La compatibilidad es un factor crucial para una experiencia uniforme.
Microsoft está constantemente mejorando la implementación del modo oscuro en Windows 11, por lo que es recomendable mantener tu sistema operativo actualizado para aprovechar las últimas mejoras y correcciones de errores. Las actualizaciones también suelen incluir mejoras en la estabilidad general del sistema.
Recuerda que el modo oscuro es una cuestión de preferencia personal. Experimenta con diferentes configuraciones y opciones de acento para encontrar la combinación que mejor se adapte a tus necesidades y te proporcione la experiencia visual más cómoda y agradable.
Conclusión
Activar el modo oscuro en Windows 11 es un proceso relativamente simple que puede mejorar significativamente tu experiencia visual, especialmente en entornos con poca luz. Ya sea utilizando la Configuración, el Editor del Registro o la Configuración Rápida, puedes personalizar la apariencia de tu sistema operativo para adaptarla a tus preferencias. Implementar el modo oscuro es una decisión estética y funcional.
Recuerda que la consistencia es clave. Asegúrate de aplicar el modo oscuro a todos los elementos del sistema y a las aplicaciones compatibles para disfrutar de una experiencia visual cohesiva y armoniosa. La optimización visual de tu espacio de trabajo puede aumentar tu productividad y reducir la fatiga visual.